Todos los niños y todas las niñas deberían tener derecho
a una plaza escolar pública
Todos los niños y todas las niñas deberían tener derecho
a una plaza escolar pública
Concluido el periodo ordinario de matriculación en los centros escolares, un año más, desde que se aplican las nuevas normas de escolarización, por cierto modificadas varias veces en cuatro años, no ha llovido al gusto de todos. Por unos motivos u otros muchas familias están descontentas con lo que les ha tocado en suerte.
En Pamplona, los padres y las madres que han querido matricular a sus hijos en el 1º ciclo de Educación Infantil en escuelas infantiles, se han encontrado con una carencia de plazas. No es de extrañar que se indignen y protesten. No hay plazas públicas suficientes para atender toda la demanda. Muchos niños y muchas niñas, casi 500, que se han quedado sin plaza en esta etapa educativa, verán retardado su acceso al sistema educativo. Además trabajadores y trabajadoras tendrán que buscar otras opciones para tener a sus hijos e hijas atendidos.
La dejadez del Ayuntamiento de Pamplona en este sentido es alarmante. Sin obviar segundas intenciones, parece que no interesan las necesidades y las demandas de los padres y las madres. No crece la red pública, al menos en Pamplona, y los centros concertados van ampliando sus aulas para atender al alumnado de 0 a 3 años. No es casual. Son opciones ideológicas que no permiten la igualdad de oportunidades a la hora de elegir centros. Unos pueden elegir y otros no.
Desde IUN/NEB consideramos que es imprescindible que se disponga de una red suficiente de plazas públicas para atender la demanda en el ciclo 0-3 años, desde la perspectiva de la educación y estimando que este recurso es imprescindible para una conciliación de la vida familiar y laboral.
En el 2º ciclo de educación infantil, también hay problemas. Las familias que residen en la gran zona de escolarización de Pamplona y comarca que han solicitado una plaza escolar en cualquiera de los centros de educación infantil y primaria de la misma, no ven cubiertas sus expectativas al no obtener plaza en el centro solicitado en primer lugar, ni a veces en el segundo o el tercero.
Como no podía ser de otra manera, la aplicación de los baremos de admisión no siempre discriminan por lo que se producen muchos empates. Los Consejo Escolares de cada centro de Educación Infantil y Primaria aplican, tal y como marca la norma, un criterio propio para dirimir la cuestión. En algunos centros realizan un sorteo para deshacer los empates o en otros aplican un criterio propio del centro como “ser antiguo alumno” y en otros centros otros criterios más. En fin, un guirigay de cuidado. Por ejemplo hay quien “se tira de los pelos” porque si hubieran pedido el centro de segunda opción como primero, hubieran obtenido plaza en el mismo. Otros que querían un centro concertado y les ha tocado uno público y hubieran preferido otro. Es comprensible que si uno tiene la libertad de elegir quiere hacerlo bien, aunque los límites de esa libertad no estén muy claros.
Izquierda Unida ha insistido en la necesidad de modificar la normativa para que ésta cumpla con sus objetivos de ordenar la escolarización del alumnado y contribuir al proceso de socialización de los individuos, finalidad, ésta, primordial de la escuela y de la educación básica. Los criterios de escolarización deben servir para ordenar la oferta y la demanda de puestos escolares, en función de los derechos de cada uno y de los de todos. Sin embargo no hemos tenido mucha suerte. El último intento que hizo el grupo parlamentario de IUN-NEB a través de una iniciativa parlamentaria, pretendía que se redujeran las zonas de escolarización en Pamplona y comarca con el fin de primar la escolarización cerca del barrio donde se reside. Sorprendentemente la normativa se modificó de forma que las zonas se ampliaron más aún. Esto fue posible por el apoyo del PSN a la dicha ampliación. Vamos que casi mejor calladitos.
Las actuaciones del Gobierno y del PSN en relación a la organización de la escolarización nos conducen a una, cada vez mayor, segregación del alumnado y por lo tanto en la sociedad cada vez menos cohesionada. Se selecciona al alumnado desde el inicio por diferentes aspectos que nada tienen que ver con la integración escolar y social de todos y todas en las mismas condiciones.
En Izquierda Unida, estamos muy preocupados con esta situación y con las consecuencias que pueda tener en un futuro. Creemos que hay que poner remedio ya. Es urgente la creación de plazas públicas suficientes para el alumnado de 0-3 en Pamplona su comarca y en toda Navarra. Es urgente e imprescindible una organización de la escolarización desde lo público y desde los principios de equidad e igualdad de oportunidades que establece la Ley Orgánica de Educación.
Marisa de Simón Caballero
Comisión local de Pamplona y Área de Educación de IUN-NEB
lunes 26 de abril de 2010